Fortalecemos el gobierno, la integridad y la gestión de riesgos de iglesias e instituciones religiosas. Para que su obra trascienda a las personas y perdure en el tiempo.
Intervenimos donde se juega la continuidad de toda iglesia o entidad religiosa: su gobierno, su probidad, la protección de su comunidad y su cumplimiento normativo.
Órganos de decisión, roles y estatutos claros. Una institución que se conduce sobre reglas, no sobre personas.
Control interno, manejo responsable de recursos y estándares de probidad que protegen su credibilidad.
Protocolos de protección y canales de denuncia que resguardan a la comunidad y blindan a la institución.
Obligaciones legales al día y un expediente ordenado para responder con solvencia ante la autoridad.
Un método probado que no termina en un informe: acompañamos a su equipo hasta dejar el estándar instalado y operando.
Evaluamos el estado de su gobierno, sus riesgos y sus brechas.
Un plan priorizado, con objetivos, responsables y plazos.
Diseñamos e instalamos estructuras, políticas y protocolos.
Capacitamos y dejamos el estándar operando en el tiempo.
No trasladamos modelos corporativos genéricos. Conocemos la cultura, la estructura y el marco normativo propios de las iglesias e instituciones religiosas.
Comunidades que buscan crecer sobre bases institucionales firmes.
Estructuras que ordenan la relación entre su sede central y las iglesias locales.
Colegios, obras sociales y ministerios que administran recursos y personas.
Una reunión inicial y un diagnóstico acotado bastan para mostrarle a su directorio dónde está la institución y qué se requiere para llevarla al estándar.
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